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Por qué fracasa la IA: Razones principales y estrategias para el éxito en la implantación

La Inteligencia Artificial promete remodelar las industrias, pero la mayoría de las empresas siguen luchando por ver resultados. A pesar de las inversiones récord, casi todos los proyectos de IA se estancan antes de alcanzar un impacto real. ¿Por qué fracasan tantos y qué separa las pocas historias de éxito del resto? Este artículo explora la “división GenAI” y comparte estrategias para ayudar a las organizaciones a cruzarla. Resumamos 15 puntos de este súper informe del MIT NANDA.

1. 1. Introducción: La promesa y el problema de la IA

Inteligencia artificial (IA) ha sido anunciada como la tecnología más transformadora del siglo XXI. Con el auge del aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural y, más recientemente, la IA generativa, las empresas se han apresurado a adoptar estas herramientas; sin embargo, el enfoque de una empresa puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso en la obtención de valor. Sin embargo, a pesar de los miles de millones invertidos en investigación, infraestructuras y proyectos piloto de IA, la mayoría de las organizaciones no consiguen obtener beneficios cuantificables.

Un reciente estudio de la realidad muestra que el 95% de las organizaciones informan de que los proyectos de IA generativa aportan poco o ningún valor, a pesar del bombo y la adopción generalizados. La brecha no se debe a la falta de innovación en la tecnología en sí, sino a la forma en que se aplica, integra y gestiona.

Este artículo analiza por qué fracasan los proyectos de IA, qué significa la “brecha GenAI” para las empresas y qué estrategias pueden ayudar a las organizaciones a liberar el verdadero potencial de la IA.

2. La escala de adopción de la IA

Herramientas de IA generativa como ChatGPT, Midjourney o Copilot se han convertido en nombres muy conocidos. Millones de empleados de todo el mundo experimentan con ellas a diario. Las tasas de adopción en sectores como la banca, la sanidad y el comercio minorista son elevadas. Sin embargo, adopción no es lo mismo que transformación.

Mientras que los proyectos piloto son fáciles de poner en marcha, convertirlos en sistemas listos para la producción y generadores de valor es mucho más difícil. Muchas organizaciones se quedan atascadas en el purgatorio de los pilotos, ejecutando múltiples experimentos de IA sin llegar a convertirlos en procesos críticos para el negocio.


3. La división GenAI explicada

La “brecha GenAI” se refiere a la distancia entre la adopción y la transformación de la IA. Por un lado están las organizaciones que tratan la IA como un experimento brillante, ejecutando proyectos piloto desconectados que no consiguen influir en los flujos de trabajo básicos. En el otro lado están las pocas -aproximadamente 5%- que integran con éxito sistemas adaptativos con capacidad de aprendizaje que transforman las operaciones.

Esta brecha no tiene que ver con el acceso a la tecnología. Todas las organizaciones pueden acceder hoy a modelos potentes. La verdadera diferencia es el enfoque y la integración.


4. Razones comunes del fracaso de los proyectos de IA

¿Por qué fracasan la mayoría de los proyectos de IA? Surgen varios temas recurrentes:

  • Falta de objetivos claros: Muchos proyectos empiezan sin objetivos empresariales definidos.
  • Expectativas poco realistas: Las empresas sobrestiman el potencial de la IA a corto plazo.
  • Datos de mala calidad: La mala calidad de los datos puede hacer que un modelo de IA produzca resultados sesgados o incorrectos, lo que lleva al fracaso del proyecto cuando los modelos se entrenan con conjuntos de datos sesgados, incompletos o irrelevantes.
  • Lagunas de integración: Los proyectos piloto funcionan de forma aislada, pero no se extienden a los sistemas activos.
  • Resistencia cultural: Los empleados suelen carecer de formación o desconfiar de los resultados de la IA.

Estudios del MIT y McKinsey sugieren que hasta 80% de los pilotos de IA nunca llegan a la producción, lo que subraya cómo la ejecución, y no la ambición, es el principal cuello de botella.

5. El papel de los datos: Basura dentro, basura fuera

La IA es tan buena como los datos que consume. Los datos de alta calidad y bien gestionados son esenciales para el éxito, pero muchas organizaciones subestiman este requisito. Los conjuntos de datos mal etiquetados, los valores perdidos y la falta de diversidad en las muestras de entrenamiento suelen paralizar las iniciativas de IA. Las malas prácticas con los datos son una de las principales causas del fracaso de la IA en las implantaciones en el mundo real.

Las prácticas sólidas de gestión de datos -que abarcan la recopilación, la gobernanza, la limpieza y el etiquetado- no son extras opcionales. Sin ellas, los proyectos de IA se hunden bajo el peso de los datos erróneos.

6. Pilotos que no escalan

Los pilotos de IA seducen porque son rápidos de lanzar y fáciles de exhibir. Pero los proyectos piloto sin una estrategia de ampliación están condenados al fracaso. Muchos ejecutivos celebran demostraciones de prueba de concepto que nunca se convierten en flujos de trabajo empresariales.

La pregunta clave debería ser: “¿Cómo se integrará este piloto en nuestras operaciones diarias, sistemas y KPI?”.” Si la respuesta no está clara, el proyecto ya está abocado al fracaso. Una gestión eficaz del proyecto es esencial para que los proyectos piloto se conviertan en sistemas de producción.

7. Casos de uso desalineados

Las iniciativas de IA a menudo persiguen el bombo publicitario en lugar de resolver problemas acuciantes. Por ejemplo, 50% de los presupuestos de IA generativa se destinan a ventas y marketing proyectos, en gran medida porque producen resultados visibles. Sin embargo, los estudios demuestran que la automatización del back-office suele ofrecer un mejor retorno de la inversión.

Los proyectos de éxito parten de problemas reales: procesos en los que la automatización, la predicción o el conocimiento pueden mejorar drásticamente la eficiencia o la experiencia del cliente. La identificación del caso de uso real guía la selección de la solución más eficaz, garantizando que el enfoque elegido aborda realmente el problema empresarial subyacente.

8. Colaboración entre el ser humano y la inteligencia artificial: No sustitución, sino asociación

En contra de los temores populares, la IA no consiste en sustituir al ser humano al completo. Por el contrario, los proyectos más exitosos diseñan sistemas humanos en los que la IA aumenta, no sustituye, la toma de decisiones humana.

Por ejemplo, la IA podría clasificar las consultas de los clientes, marcando las sencillas para automatizarlas y derivando las complejas a agentes humanos. Este modelo híbrido genera confianza, mitiga el riesgo y consigue mejores resultados que la IA o los humanos por separado. Crear un equipo cualificado para gestionar y supervisar la colaboración entre humanos e IA es esencial para garantizar que estos sistemas funcionen con eficacia y ofrezcan resultados óptimos.

9. La economía sumergida de la IA

Una tendencia sorprendente es el aumento de la IA en la sombra: empleados que utilizan herramientas generativas de forma no oficial para aumentar la productividad. Ya sea redactando informes, resumiendo reuniones o automatizando hojas de cálculo, estos trucos personales de IA suelen ofrecer un mayor retorno de la inversión que las iniciativas formales. A menudo, es la elección de la herramienta adecuada para la tarea lo que impulsa estos éxitos no oficiales.

En lugar de ignorar o castigar la IA en la sombra, las organizaciones con visión de futuro la estudian y aprenden de ella. Los patrones de uso no oficial pueden informar la estrategia oficial, ayudando a los líderes a entender dónde la IA realmente añade valor.

10. La importancia de la adaptabilidad en los sistemas de IA

Los modelos genéricos y estáticos alcanzan rápidamente sus límites. Los sistemas con capacidad de aprendizaje que se adaptan a la información y al contexto son el futuro. Sin adaptabilidad, la IA se vuelve frágil: útil en una demostración, pero inútil en flujos de trabajo complejos y cambiantes.

Las nuevas empresas que cruzan la brecha GenAI tienden a construir sistemas limitados pero altamente adaptables. Dan prioridad a la fluidez de dominio -profundo conocimiento de un sector o proceso específico- frente a una amplia capacidad de propósito general. Estos sistemas adaptativos se tratan como productos vivos: entidades dinámicas y operativas que se supervisan, versionan y mejoran continuamente mediante comentarios en tiempo real y supervisión humana, garantizando un impacto empresarial continuo y una integración perfecta en los flujos de trabajo de la empresa.

11. Comprender los modelos y soluciones de IA

¿El factor crítico que separa sus iniciativas de IA exitosas de los fracasos totales? Un conocimiento profundo y práctico de los modelos y soluciones de IA. En su prisa por adoptar la inteligencia artificial, está pasando por alto las complejidades que impulsan los proyectos de IA eficaces. Este descuido es la principal causa de fracaso de los proyectos de IA: está subestimando la importancia de los datos de alta calidad, los datos de formación sólidos y los matices de los modelos de aprendizaje automático.

En el mundo empresarial actual, sus pilotos de IA no consiguen ofrecer un rendimiento medible. Esta “brecha GenAI” no se refiere únicamente a su acceso a las últimas herramientas de IA o a las actualizaciones de software más recientes, sino a si realmente comprende cómo funcionan los sistemas de IA, cuáles son sus limitaciones y cómo alinearlos con sus necesidades empresariales reales. Sus expectativas infladas, impulsadas por el bombo publicitario, le llevan a invertir en funciones de IA que parecen impresionantes en las demostraciones pero que se quedan cortas en la producción, especialmente cuando ignora los casos extremos y los retos de integración.

La ciencia de datos y la experiencia de sus científicos de datos están en el corazón de cada proyecto de IA con el que tendrá éxito. Estos profesionales garantizan que sus modelos de IA se entrenen con datos de buena calidad, se prueben rigurosamente y se diseñen para retener información y adaptarse a nuevos escenarios. Sin esta base, incluso sus tecnologías de IA más avanzadas producirán resultados poco fiables, lo que conllevará una rentabilidad nula y un desperdicio de la inversión.

El estudio del MIT y recursos como la base de datos de incidentes de IA ponen de relieve un tema recurrente: sus proyectos de IA fracasan con mayor frecuencia debido a una mala comprensión de los modelos subyacentes, pruebas insuficientes y falta de enfoque en la resolución de problemas reales. Tanto para las empresas medianas como para las grandes, la lección es clara: su éxito depende de algo más que de la simple implantación de herramientas de IA. Es necesario comprometerse a entender cómo funcionan estas herramientas, cómo se integran con los sistemas existentes y cómo se pueden adaptar para ofrecer un valor real.

Las organizaciones que dan prioridad a esta comprensión están mejor equipadas para navegar por las complejidades de las iniciativas de IA. Reconocen la importancia de abordar los retos de integración, planificar los casos extremos y garantizar que sus modelos de IA evolucionan a medida que cambian las necesidades empresariales. Este enfoque no solo reduce el riesgo de fracaso del proyecto de IA, sino que también maximiza el retorno de la inversión, haciendo que la IA deje de ser un centro de costes y se convierta en un verdadero motor de crecimiento empresarial.

En un entorno en el que está invirtiendo millones en iniciativas de IA y en el que la línea que separa el éxito del fracaso es muy fina, su capacidad para comprender y controlar los modelos y soluciones de IA es primordial. Sus equipos y líderes que se centran en esta comprensión -en lugar de simplemente confiar en las exageraciones o en la última tecnología- tienen muchas más probabilidades de entregar proyectos que tengan éxito a escala, proporcionen un rendimiento medible y resuelvan sus problemas empresariales reales.

Por último, es esencial aprender de los errores del pasado. La base de datos de incidentes de IA le ofrece información valiosa sobre dónde y por qué fracasan los proyectos de IA, lo que refuerza su necesidad de investigación rigurosa, enfoque y formación continua. Si hace de la comprensión la piedra angular de cada iniciativa de IA que lance, podrá salvar la brecha GenAI y garantizar que sus inversiones en inteligencia artificial aporten un valor duradero y transformador.

11. Lecciones de constructores de éxito

Las empresas de IA que prosperan hoy en día siguen un patrón común:

  • Construyen sistemas adaptables que mejoran con el tiempo.
  • Se centran en casos de uso específicos de gran valor en lugar de en conjuntos de funciones muy extensos.
  • Dan prioridad a la integración del flujo de trabajo, incorporando la IA a los procesos empresariales cotidianos.

Esto contrasta con las empresas que crean demos llamativas sin integrarlas en las herramientas reales que utilizan los empleados.


12. Lecciones de compradores de éxito

Por el lado del comprador, las organizaciones más eficaces tratan la adquisición de IA más como una externalización de procesos empresariales (BPO) que como un software como servicio (SaaS) tradicional. Exigen:

  • Personalización adaptada a sus flujos de trabajo.
  • Resultados basados en los resultados, no sólo en las prestaciones.
  • Asociaciones con proveedores para codesarrollar soluciones.

Esta mentalidad hace que la IA deje de ser un “producto que se instala” para convertirse en una asociación que se desarrolla.


13. La próxima frontera: La Red Agéntica

De cara al futuro, la IA avanza hacia una red de sistemas autónomos que se comunican y coordinan tareas sin intervención humana constante. Estos cambios ya se están produciendo en algunos sectores, en los que los sistemas autónomos se están integrando en los flujos de trabajo y transformando la organización del trabajo. Protocolos emergentes como MCP (Model Context Protocol) y A2A (Agent-to-Agent) están allanando el camino.

En este futuro, los sistemas no se limitarán a generar texto o imágenes; recordarán, planificarán y actuarán, adaptándose a los flujos de trabajo con una supervisión mínima. Las empresas que se preparen ahora para este cambio estarán mejor situadas para captar el valor futuro.

14. Estrategias para superar la brecha GenAI

¿Cómo pueden las organizaciones salvar la distancia entre la adopción piloto y una transformación significativa? Entre las estrategias clave figuran:

  • Defina objetivos claros: Vincule cada iniciativa de IA a resultados empresariales mensurables.
  • Invertir en datos: Dar prioridad a la gobernanza, la diversidad y la relevancia.
  • Céntrese en casos de uso ricos en ROI: No se limite a seguir el bombo publicitario: automatice allí donde importa.
  • Apoyar la colaboración entre las personas y la inteligencia artificial: Mantén a las personas informadas para que haya supervisión y confianza.
  • Aprender de la IA en la sombra: estudiar los patrones de adopción no oficiales para orientar la estrategia formal.
  • Asóciese estratégicamente: Trate a los proveedores de IA como colaboradores, no solo como proveedores.
  • Elija sistemas adaptables: Da prioridad a las herramientas con capacidad de aprendizaje que evolucionan con el uso.

Sin estas estrategias, las organizaciones corren el riesgo de obtener un rendimiento nulo de sus inversiones en IA.

15. Conclusión: Del fracaso a la transformación

La historia actual de la IA es la del potencial frente a la práctica. Aunque se invierten miles de millones, sólo una pequeña parte de los proyectos generan beneficios significativos. The GenAI Divide ilustra que la tecnología por sí sola no es el problema, sino el enfoque, la integración y la ejecución.

Aprendiendo de los fracasos, adoptando la adaptabilidad y dando prioridad a la integración, las organizaciones pueden hacer que la IA deje de ser un centro de costes y se convierta en un motor de crecimiento. El futuro no está en los pilotos, sino en los sistemas que aprenden, colaboran y transforman la forma de trabajar.

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