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Un toque de clarín para la soberanía digital de Europa: Por qué nuestro futuro depende de una IA soberana

InvestGlass es la solución en nube suiza propiedad de una familia suiza

Una tribuna de Alexandre Gaillard, Director General de InvestGlass

Conciudadanos europeos, nos encontramos en una encrucijada que definirá no sólo nuestro futuro económico, sino la esencia misma de nuestros valores democráticos y nuestra identidad europea. La revolución digital no solo está transformando nuestra vida cotidiana, sino también las estructuras de poder fundamentales que rigen nuestras sociedades, nuestras economías y nuestra capacidad para trazar nuestro propio rumbo en un mundo cada vez más conectado.

La soberanía digital es un concepto polifacético y evolutivo, central en los debates actuales sobre gobernanza y política digital, ya que engloba diversas reivindicaciones de autodeterminación por parte de Estados, empresas y particulares dentro del ámbito digital.

Mientras escribo esto desde nuestra sede en Suiza, soy plenamente consciente de que cada pulsación de tecla, cada dato y cada decisión algorítmica que tomemos hoy resonará a lo largo de generaciones. La cuestión que se nos plantea no es si inteligencia artificial transformará nuestro mundo; esa transformación ya está en marcha. La cuestión es si nosotros, como europeos, seremos los arquitectos de nuestro destino digital o meros sujetos pasivos de un sistema diseñado por otros, para otros.

La Urgente Realidad: La crisis de la dependencia digital de Europa

En los últimos años, un número creciente de empresas, gobiernos y ciudadanos europeos se han dado cuenta de una realidad aleccionadora: nuestra infraestructura digital, nuestros datos y, cada vez más, nuestros procesos de toma de decisiones están controlados por un puñado de empresas tecnológicas con sede a miles de kilómetros de distancia, en Silicon Valley. No se trata de una mera cuestión técnica, sino de una cuestión de soberanía que afecta al núcleo de nuestra capacidad para gobernarnos según nuestros propios valores y prioridades. Cada país trata ahora de proteger su infraestructura digital y sus intereses nacionales, con el objetivo de asegurar el control sobre la tecnología y los datos dentro de sus propias fronteras frente al dominio extranjero.

Consideremos las profundas implicaciones de esta dependencia. Cuando los bancos europeos procesan transacciones a través de servicios en la nube extranjeros, cuando nuestros sistemas sanitarios almacenan los datos de los pacientes en servidores fuera de nuestra jurisdicción, cuando nuestros gobiernos se basan en algoritmos extranjeros para tomar decisiones políticas, estamos cediendo de hecho el control sobre los aspectos más críticos de nuestra sociedad. La conexión entre la dependencia digital y la autonomía política nunca ha estado tan clara, y nunca ha habido tanto en juego.

Los modelos de negocio de estos gigantes de Silicon Valley son fundamentalmente contrarios a los valores europeos. Donde nosotros priorizamos la privacidad, ellos priorizan la extracción de datos. Donde nosotros valoramos la gobernanza democrática, ellos operan a través de sistemas algorítmicos opacos. Donde nosotros buscamos proteger a nuestros ciudadanos, ellos buscan maximizar el compromiso y el beneficio, a menudo a expensas de la cohesión social y el bienestar mental.

Las empresas estadounidenses están cada vez más preocupadas por el creciente movimiento de soberanía digital en Europa y las posibles restricciones que podría imponer a sus operaciones y gestión de datos.

La promesa y el peligro de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial representa tanto nuestra mayor oportunidad como nuestro mayor reto en la búsqueda de la soberanía digital. La capacidad de la IA para procesar grandes cantidades de datos, identificar patrones y tomar decisiones autónomas ofrece un potencial sin precedentes para aumentar la productividad, mejorar los servicios públicos y abordar algunos de nuestros retos sociales más acuciantes.

En InvestGlass, hemos sido testigos de primera mano del poder transformador de la IA en el sector de los servicios financieros. Nuestra plataforma demuestra cómo la IA puede ayudar a los asesores financieros europeos a prestar un servicio más eficaz a sus clientes, manteniendo al mismo tiempo los más altos estándares de protección de datos y cumplimiento normativo. Hemos visto cómo la IA puede automatizar tareas rutinarias, identificar oportunidades de inversión y proporcionar asesoramiento personalizado a escala, todo ello manteniendo los datos europeos dentro de las fronteras europeas y bajo los marcos de gobernanza europeos. Para garantizar un verdadero control sobre los sistemas y datos de IA, es crucial que Europa desarrolle software local o de código abierto, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros y reforzando la soberanía digital.

Sin embargo, la trayectoria actual del desarrollo de la IA plantea riesgos existenciales para la soberanía digital de Europa. Los sistemas de IA más avanzados están siendo desarrollados por un pequeño número de empresas tecnológicas estadounidenses y chinas, utilizando modelos de negocio y estructuras de gobernanza que son fundamentalmente incompatibles con los valores democráticos europeos. Si seguimos por este camino, corremos el riesgo de convertirnos en colonias digitales, dependientes de potencias extranjeras para las tecnologías que rigen cada vez más nuestra vida cotidiana.

La visión de InvestGlass: La excelencia europea pionera en IA

Esta es precisamente la razón de ser de InvestGlass. No somos una mera empresa tecnológica; somos defensores de la independencia digital de Europa. Nuestra misión va mucho más allá de ofrecer excelentes soluciones de CRM y gestión de clientes: estamos construyendo los cimientos de un ecosistema europeo soberano de IA que sirva a los intereses europeos y defienda los valores europeos.

Nuestro enfoque del desarrollo de la IA es fundamentalmente diferente del de las empresas tecnológicas de Silicon Valley. Donde ellas priorizan la escala y el dominio del mercado, nosotros damos prioridad a la calidad, la seguridad y el cumplimiento de las leyes y normativas europeas. Donde ellas extraen valor de los datos de los usuarios, nosotros permitimos a nuestros clientes mantener un control total sobre su información. Cuando operan en zonas grises desde el punto de vista normativo, colaboramos estrechamente con los responsables políticos europeos para garantizar que nuestras innovaciones refuercen la gobernanza democrática en lugar de socavarla.

La arquitectura técnica de nuestra plataforma refleja estos valores. Cada línea de código, cada algoritmo y cada operación de tratamiento de datos se ha diseñado teniendo en cuenta la soberanía digital europea. Nuestros servidores están ubicados en la UE y Suiza, nuestro tratamiento de datos cumple el GDPR y otras leyes europeas sobre privacidad, y nuestras estructuras de gobernanza garantizan la transparencia y la rendición de cuentas a las partes interesadas europeas.

El reto más amplio: construir el ecosistema digital europeo

Sin embargo, InvestGlass no puede resolver por sí solo el reto de la dependencia digital de Europa. Lo que necesitamos es un esfuerzo coordinado de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para construir un ecosistema digital europeo completo que pueda competir con Silicon Valley al tiempo que defiende nuestros valores democráticos y protege los derechos de nuestros ciudadanos. Estos esfuerzos colectivos son esenciales para reforzar la soberanía digital y garantizar la competitividad de Europa en el panorama digital mundial.

Este esfuerzo debe comenzar con los responsables políticos, que tienen el poder de configurar el entorno normativo y abordar los retos de la soberanía digital. Los gobiernos europeos deben reconocer que la soberanía digital no es un lujo, sino una necesidad para mantener la independencia política en el siglo XXI. La política digital es una herramienta clave para configurar el enfoque europeo de la soberanía digital, y los gobiernos deben estar dispuestos a invertir en la investigación y el desarrollo europeos de la IA, apoyar a las empresas tecnológicas europeas y crear marcos reguladores que fomenten la innovación al tiempo que protegen los derechos de los ciudadanos.

La UE ya ha dado pasos importantes en esta dirección con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la propuesta de Ley de IA. Estas leyes demuestran la capacidad de Europa para liderar el mundo en el establecimiento de marcos éticos para las tecnologías digitales. Sin embargo, la regulación por sí sola no es suficiente. También necesitamos una inversión sustancial en las capacidades europeas de IA, apoyo a las startups y scale-ups europeas, y políticas que animen a las empresas y gobiernos europeos a elegir soluciones europeas.

Infraestructura y autonomía digital: La columna vertebral de la IA soberana

En la era digital, la base de la verdadera soberanía reside en la fortaleza y autonomía de la infraestructura digital de una nación. A medida que la economía digital se expande y las empresas tecnológicas estadounidenses siguen dominando los mercados mundiales, la Unión Europea se enfrenta a un reto crucial: cómo lograr la soberanía digital al tiempo que se fomenta la innovación y se protegen los valores fundamentales que definen a Europa.

En el centro de este reto está la necesidad de construir y controlar las infraestructuras esenciales que impulsan una IA soberana. Esto significa invertir en infraestructuras seguras en la nube, mecanismos sólidos de protección de datos y el desarrollo de tecnologías digitales autóctonas que reflejen los valores europeos. El compromiso de la UE con la soberanía de los datos y la soberanía tecnológica no es solo una cuestión de política: es un imperativo estratégico para el crecimiento económico, la seguridad nacional y la protección de los derechos individuales.

Uno de los problemas más acuciantes es la gestión de los flujos de datos transfronterizos. En un mundo interconectado, la capacidad de transferir datos de forma segura y conforme a las normas a través de las fronteras es vital para las empresas, la investigación y los servicios públicos. Sin embargo, estos flujos de datos deben regirse por una normativa que salvaguarde los datos sensibles y defienda la seguridad nacional. La Unión Europea ha dado pasos importantes para hacer frente a estos retos, elaborando normativas que dan prioridad a la protección de datos y garantizan que los datos europeos permanezcan bajo control europeo.

El Foro Económico Mundial ha subrayado la importancia de la autonomía digital y la soberanía tecnológica, sobre todo para los países del Sur Global que quieren participar en la economía digital en sus propios términos. Para Europa, esto significa no sólo limitar la influencia de las empresas tecnológicas de fuera de la UE, sino también fomentar el crecimiento de soluciones autóctonas que puedan competir a nivel mundial. El desarrollo de infraestructuras autóctonas -propiedad y control de gobiernos o empresas europeas- es esencial para reducir la dependencia y aumentar la resiliencia.

En los últimos años también ha aumentado la preocupación por el alcance extraterritorial de leyes como la US Cloud Act, que concede a las autoridades estadounidenses acceso a los datos almacenados por empresas estadounidenses, independientemente de dónde residan. Esto ha planteado serias dudas sobre la seguridad de los datos sensibles y la capacidad de los países europeos para proteger la información de sus ciudadanos frente a las agencias de inteligencia extranjeras. Como resultado, existe una creciente demanda de mayor transparencia, responsabilidad y estructuras de gobernanza sólidas para garantizar que las empresas tecnológicas manejen los datos de forma que respeten las leyes y los valores europeos.

En la vida cotidiana, la soberanía digital es cada vez más relevante. Los responsables políticos y los órganos de gobierno reconocen que el control de la infraestructura digital no es sólo una cuestión técnica, sino de seguridad nacional y gobernanza democrática. La capacidad de verificar, asegurar y controlar los flujos de datos -utilizando tecnologías como la verificación de espera exitosa, el ray i y el ray id- se ha convertido en un componente crítico de la autonomía digital.

Para lograr una IA soberana, Europa debe dar prioridad a las tecnologías digitales abiertas y seguras, invertir en infraestructuras en la nube resistentes y desarrollar normativas que permitan flujos de datos transfronterizos seguros sin comprometer la protección de datos ni la seguridad nacional. Este enfoque multifacético requiere la colaboración entre gobiernos, empresas y sociedad civil, así como un compromiso con la innovación y el desarrollo de soluciones autóctonas.

En última instancia, el camino hacia la soberanía digital es complejo y requiere un esfuerzo continuo. Centrándose en las infraestructuras, la autonomía digital y la soberanía tecnológica, Europa puede construir un futuro digital seguro, innovador y alineado con los valores europeos. El desarrollo de una IA soberana depende de nuestra capacidad para controlar las tecnologías e infraestructuras que sustentan nuestra sociedad digital, garantizando que Europa siga siendo líder en la economía digital mundial y protegiendo al mismo tiempo los derechos y la seguridad de sus ciudadanos.

El imperativo democrático: Gobernanza de la IA para el pueblo

La gobernanza de los sistemas de IA es quizá el aspecto más crítico del reto de la soberanía digital. La política de la soberanía digital desempeña un papel importante en la configuración de los debates sobre la gobernanza de la IA y la responsabilidad democrática, ya que las cuestiones de autoridad, política y control del Estado son cada vez más complejas en la era digital. En las sociedades democráticas, el poder de tomar decisiones que afectan a la vida de los ciudadanos debe corresponder en última instancia a instituciones democráticamente responsables. Sin embargo, cada vez más, estas decisiones son tomadas por algoritmos desarrollados por empresas privadas con poca transparencia o rendición de cuentas.

No se trata de una mera preocupación teórica. Los sistemas de IA ya influyen en las decisiones de contratación, la aprobación de préstamos, los resultados de la justicia penal y otros innumerables aspectos de la vida cotidiana. Si estos sistemas son desarrollados y controlados por entidades extranjeras que operan según valores y prioridades diferentes, los ciudadanos europeos pierden de hecho su capacidad de influir en las decisiones que conforman sus vidas.

En InvestGlass creemos que la gobernanza de la IA debe ser transparente, responsable y acorde con los valores democráticos. Nuestros sistemas de IA están diseñados para ser explicables, auditables y sujetos a supervisión humana. Trabajamos en estrecha colaboración con las autoridades reguladoras para garantizar que nuestras innovaciones cumplen la legislación europea y apoyan la gobernanza democrática en lugar de socavarla.

La dimensión económica: Innovación y competitividad

El reto de la soberanía digital no sólo tiene que ver con los valores y la gobernanza, sino también con la competitividad económica y la prosperidad. Los países y regiones que controlen el desarrollo y despliegue de las tecnologías de IA tendrán ventajas significativas en el comercio, la innovación y el crecimiento económico. Si Europa pasa a depender de sistemas de IA extranjeros, corremos el riesgo de quedarnos rezagados en la economía mundial y perder nuestra capacidad de competir en sectores clave.

El sector de los servicios financieros es un claro ejemplo de esta dinámica. Los bancos e instituciones financieras europeos que confían en los servicios en la nube y las plataformas de IA estadounidenses están subvencionando de hecho el desarrollo de tecnologías que, con el tiempo, podrían utilizarse para competir contra ellos. Por el contrario, las instituciones financieras europeas que eligen soluciones europeas como InvestGlass están invirtiendo en el desarrollo de capacidades europeas de IA al tiempo que mantienen el control sobre sus datos y operaciones. Elegir soluciones europeas también ayuda a limitar el acceso extranjero a datos y tecnología sensibles, respaldando las salvaguardias normativas y protegiendo la soberanía de los datos.

Este patrón se extiende a todos los sectores de la economía. Las empresas europeas que eligen soluciones digitales europeas no solo protegen sus propios intereses, sino que contribuyen al desarrollo de un ecosistema digital europeo soberano que beneficia a todos los europeos. Cada euro gastado en el desarrollo de la IA europea es una inversión en el futuro económico y la independencia digital de Europa.

El reto técnico: crear una IA europea de categoría mundial

Por supuesto, abogar por la soberanía digital europea carece de sentido si las empresas europeas no pueden ofrecer soluciones de IA de categoría mundial. Es importante distinguir entre la soberanía digital, que abarca el control social sobre los activos digitales y la gobernanza, y la cibersoberanía, que se refiere específicamente a la autoridad a nivel estatal sobre la ciberinfraestructura, la regulación de Internet y la seguridad nacional. Aquí es donde la dimensión técnica del reto se vuelve crítica. Las empresas europeas de IA deben ser capaces de competir con Silicon Valley no sólo en valores y gobernanza, sino también en rendimiento, fiabilidad e innovación.

En InvestGlass, hemos invertido mucho en la creación de capacidades técnicas que rivalizan con las de cualquier competidor mundial. Nuestros sistemas de IA se entrenan con conjuntos de datos curados de alta calidad que les permiten ofrecer resultados precisos y fiables sin las “alucinaciones” que afectan a muchos sistemas de IA entrenados con datos de menor calidad. La arquitectura de nuestra plataforma está diseñada para la escalabilidad, la seguridad y el rendimiento, garantizando que nuestros clientes reciban un servicio de primera clase al tiempo que mantienen la soberanía total de los datos.

El reto técnico va más allá de las empresas individuales y se extiende al ecosistema europeo más amplio de la IA. Necesitamos instituciones de investigación de categoría mundial, abundante capital riesgo y un entorno normativo que fomente la innovación al tiempo que protege los derechos de los ciudadanos. Necesitamos atraer y retener a los mejores talentos en IA, apoyar el desarrollo de startups europeas de IA y crear conexiones entre instituciones de investigación, empresas y organismos públicos.

El camino a seguir: Llamamiento a la acción

El reto de la soberanía digital de Europa no puede ser abordado por una sola empresa, gobierno o institución. Requiere un esfuerzo coordinado de todos los sectores de la sociedad europea, unidos por un compromiso compartido con los valores democráticos, los derechos de los ciudadanos y la prosperidad económica. Las instituciones europeas deben responder proactivamente a los retos que plantean la dependencia digital y las vulnerabilidades tecnológicas para garantizar la independencia digital a largo plazo.

Para los responsables políticos, esto significa reconocer que la soberanía digital es una prioridad estratégica que requiere importantes inversiones y apoyo político. Los gobiernos europeos deben estar dispuestos a invertir en investigación y desarrollo de IA, apoyar a las empresas tecnológicas europeas y crear políticas de contratación que favorezcan las soluciones europeas cuando cumplan los requisitos de calidad y seguridad.

Para las empresas, esto significa tomar decisiones conscientes sobre infraestructuras y servicios digitales que apoyen la soberanía digital europea. Cada decisión de contratación es una oportunidad para reforzar o debilitar la independencia digital de Europa. Las empresas europeas tienen el poder de impulsar la demanda de soluciones europeas de IA y apoyar el desarrollo de un ecosistema digital europeo soberano.

Para los ciudadanos, esto significa comprender la conexión entre las opciones digitales y la gobernanza democrática. Cuando elegimos servicios digitales europeos, no solo protegemos nuestra privacidad y nuestros datos, sino que apoyamos el desarrollo de tecnologías que sirven a los intereses europeos y defienden los valores europeos.

InvestGlass: Su socio en soberanía digital

En InvestGlass, estamos orgullosos de estar a la vanguardia de este movimiento por la soberanía digital europea. Las políticas digitales y los marcos normativos de la UE desempeñan un papel crucial a la hora de respaldar la soberanía digital y configurar el panorama de las soluciones tecnológicas seguras e independientes. Nuestra plataforma demuestra que es posible ofrecer soluciones de IA de categoría mundial manteniendo al mismo tiempo la soberanía total de los datos y el cumplimiento de la normativa. Demostramos cada día que las empresas europeas pueden competir con los gigantes de Silicon Valley sin dejar de defender los valores democráticos y los derechos de los ciudadanos que definen nuestra identidad europea.

Pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos socios que compartan nuestra visión de un futuro digital europeo soberano. Necesitamos clientes que entiendan que elegir soluciones europeas no es sólo una decisión empresarial, sino una contribución a la independencia digital de Europa. La misión de InvestGlass está estrechamente alineada con el movimiento más amplio a favor de la soberanía digital de Europa, apoyando los esfuerzos para lograr la independencia tecnológica y una infraestructura digital sólida. Necesitamos responsables políticos que reconozcan la importancia estratégica de la soberanía digital y estén dispuestos a apoyar la innovación europea.

El futuro de la soberanía digital de Europa depende de las decisiones que tomemos hoy. Cada decisión de apoyar el desarrollo de la IA europea, cada inversión en infraestructura digital europea y cada política que refuerce las capacidades tecnológicas europeas nos acerca a un futuro en el que los europeos controlen su propio destino digital.

Conclusiones: Ha llegado el momento de actuar

Conciudadanos europeos, nos encontramos en un momento de oportunidad y responsabilidad sin precedentes. Las decisiones que tomemos sobre inteligencia artificial y soberanía digital en los próximos años determinarán si las futuras generaciones de europeos viven como ciudadanos digitales o como súbditos digitales, si se benefician de tecnologías de IA diseñadas para servir a sus intereses o si se ven gobernados por algoritmos diseñados para servir a otros.

El camino a seguir está claro, pero requiere valentía, compromiso y acción colectiva. Debemos invertir en capacidades europeas de IA, apoyar a las empresas tecnológicas europeas y crear marcos de gobernanza que garanticen que la IA está al servicio de los valores democráticos y los derechos de los ciudadanos. Debemos elegir soluciones europeas cuando satisfagan nuestras necesidades y apoyar el desarrollo de alternativas europeas cuando aún no existan. Como parte de esta estrategia, también debemos dar prioridad a una infraestructura digital abierta y transparente para garantizar que la soberanía digital de Europa se basa en sistemas seguros, accesibles y fiables.

En InvestGlass estamos comprometidos a liderar este esfuerzo en el sector de los servicios financieros. Le invitamos a unirse a nosotros en la construcción de un futuro digital europeo soberano, un futuro en el que los valores europeos guíen el desarrollo tecnológico, en el que los ciudadanos europeos controlen sus propios datos y en el que las empresas europeas compitan en la escena mundial con tecnologías al servicio de los intereses europeos.

Ha llegado el momento de actuar. El futuro de la soberanía digital de Europa -y de nuestro modo de vida democrático- depende de las decisiones que tomemos hoy. Elijamos sabiamente, actuemos con valentía y construyamos la Europa digital soberana que merecen nuestros hijos y nietos.

SOBRE ALEXANDRE GAILLARD

Alexandre Gaillard es el consejero delegado de InvestGlass, un proveedor europeo líder de soluciones de CRM y gestión de clientes basadas en IA. Con sede en Suiza, InvestGlass presta servicios a instituciones financieras de toda Europa con tecnologías de IA soberanas, seguras y conformes con la normativa.

Preguntas más frecuentes

1. ¿Qué se entiende por soberanía digital de Europa?

La soberanía digital se refiere a la capacidad de Europa para controlar su propia infraestructura digital, sus datos y sus tecnologías de acuerdo con los valores, leyes y principios democráticos europeos.

2. ¿Por qué Europa depende actualmente de empresas tecnológicas extranjeras?

Gran parte de la infraestructura digital y el almacenamiento de datos de Europa dependen de gigantes tecnológicos estadounidenses y chinos. Esta dependencia limita la capacidad de Europa para gobernarse de forma independiente en el espacio digital.

3. ¿Cómo afecta la dependencia digital a la democracia y la gobernanza europeas?

Cuando las decisiones críticas están determinadas por algoritmos o plataformas que escapan al control de Europa, la responsabilidad democrática se debilita. Los ciudadanos pierden influencia sobre los sistemas que afectan a sus vidas.

4. ¿De qué manera están reñidos los modelos empresariales de Silicon Valley con los valores europeos?

Las empresas de Silicon Valley suelen priorizar el beneficio y la extracción de datos, mientras que Europa da más importancia a la privacidad, la transparencia y la gobernanza democrática.

5. ¿Qué papel desempeña la inteligencia artificial en la soberanía digital de Europa?

La IA ofrece oportunidades para impulsar la productividad, mejorar los servicios y apoyar la innovación. Sin embargo, si la controlan empresas no europeas, la IA podría socavar la independencia y los valores de Europa.

6. ¿Cómo contribuye InvestGlass a crear un ecosistema europeo soberano de IA?

InvestGlass desarrolla soluciones de IA y CRM que cumplen la normativa europea, mantienen los datos dentro de Europa y dan prioridad a la transparencia, la seguridad y el control de la información por parte del cliente.

7. ¿Cuáles son los riesgos de confiar en las tecnologías de IA estadounidenses y chinas?

Europa corre el riesgo de convertirse en una “colonia digital”, dependiente de sistemas extranjeros que pueden no respetar la legislación europea sobre privacidad, la gobernanza democrática o los intereses estratégicos a largo plazo.

8. ¿Cómo pueden los gobiernos y responsables políticos europeos apoyar la soberanía digital?

Los gobiernos pueden invertir en investigación europea sobre IA, apoyar a las empresas tecnológicas locales, crear marcos reguladores sólidos como el GDPR y la Ley de IA, y dar prioridad a las soluciones europeas en la contratación pública.

9. ¿Por qué es tan importante invertir en infraestructuras locales y software de código abierto?

La creación de servicios europeos seguros en la nube, sistemas de protección de datos y tecnologías de código abierto reduce la dependencia de proveedores extranjeros y garantiza que Europa mantenga el control sobre su futuro digital.

10. ¿Qué medidas pueden adoptar las empresas y los ciudadanos para reforzar la independencia digital de Europa?

Las empresas pueden elegir soluciones y servicios digitales europeos, mientras que los ciudadanos pueden apoyar plataformas que respeten la legislación y los valores europeos. Juntas, estas opciones refuerzan la soberanía digital de Europa.

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